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Episodio # 6 Mujer de Gracia y Fortaleza


Raquel


“En esos días, Labán había ido a cortar la lana de sus ovejas y Raquel se robó los ídolos que su papá usaba para adivinar el futuro” (Génesis 31:19 PDT).


Es el momento de partir hacia la tierra de Canaán. Mientras Jacob se preparaba para la gran travesía, Raquel decide robar los ídolos de su padre. Estando ya en camino, Labán, el padre de Raquel, les alcanza y denuncia el robo. La traducción Palabra de Dios para Todos, nos dice que estos ídolos los usaba Labán para adivinar el futuro. ¿Por qué Raquel necesitaba adivinar el futuro? ¿Por qué ignoró el trato de Dios en Jacob?


Cuando vemos el trasfondo familiar, Labán era un hombre muy ambicioso. Desde el momento cuando Abraham envió a su siervo a buscar esposa para Isaac, Labán se fijó en los regalos que su hermana Rebeca recibió (Génesis 24:29-31). A través del engaño, Labán hizo que Jacob, su sobrino, tomara por esposa primero a Lea y luego a Raquel. Como resultado Jacob trabajó 14 años para él. Cambió el salario de Jacob diez veces (Génesis 31:7) y a través del engaño buscaba prosperar. Lamentablemente, Raquel cargó con los ídolos generacionales y cuando tuvo la oportunidad de desecharlos saliendo de su entorno familiar, no lo hizo. Raquel, a pesar de reconocer lo que estaba mal en su padre, decidió tomar como herencia sus ídolos y al igual que su padre, a través del engaño y la mentira, retenerlos.


Cada persona tiene su trasfondo familiar, tenemos una herencia natural y espiritual. Aunque hay cosas que se nos han transferido de forma automática, podemos decidir qué cosas serán parte de nuestras vidas y por ende, parte de nuestra heredad. Muchas veces cargamos con una herencia espiritual que es diferente a la que tenemos derecho en Cristo Jesús. A la luz de la Palabra de Dios, tenemos la autoridad para rechazar aquello que no es parte de nuestra herencia.  Tenemos la autoridad para desechar esos ídolos y establecer nuestra herencia en Cristo y levantar un nuevo legado para la próxima generación.


Pídele al Espíritu Santo que te ayude a identificar los “ídolos” que no deben seguir siendo parte de tu vida. Puedes realizar una tabla colocando en una columna la herencia a la cual decides renunciar y en la otra columna, la herencia que ya se te ha sido otorgada a través de Cristo.


Tienes una hermosa herencia en Jesucristo, abre tus ojos y contempla la riqueza de la herencia que Él nos ha concedido. La herencia que poseemos a través de Cristo Jesús siempre será mejor que cualquier herencia terrenal. En Cristo tiene la autoridad para romper ciclos generacionales y establecer un nuevo patrón de vida. Si estas unida a Cristo, eres una nueva creación, lo viejo ha desaparecido y todo queda renovado (2 Corintios 5:17). En tus manos esta la oportunidad de construir un nuevo legado que perdurará por generaciones.


“En virtud de lo que Cristo hizo, ahora somos herederos, porque en su plan soberano nos escogió desde el principio para ser suyos; y esto es el cumplimiento de ese plan que Dios quería llevar a cabo” (Efesios 1:11 NBV).


Dios te invita a soltar “los ídolos” de la herencia de tus pasadas generaciones y a poseer una mejor herencia en Él. En mi propia vida lo he visto. Parte de mi herencia era el ocultismo, espiritismo, alcoholismo, maltrato, abandono y muchas cosas más. En Cristo me di la oportunidad de romper esa herencia y establecer una nueva para mi descendencia. Tengo una herencia hermosa en Cristo Jesús, por tanto mis próximas generaciones serán impactadas por la nueva herencia que he recibido en Cristo.


Dios desea hacer lo mismo contigo y con tus generaciones. Todo comienza con al decisión de entregarle tu vida a Cristo y permitir que el transforme tu vida y te haga completamente nueva. Dios desea sanar el dolor del pasado, que no te vuelvas acordar de él y percibas lo nuevo que va hacer en medio de ti (Isaías 43:18-19).  En este día toma la decisión de dejar atrás el pasado y extiéndete hacia delante, algo hermoso Dios hará en tu vida y en tus generaciones (Filipenses 3:13-14).


Efesios 1:18-22 NBV

18 Pido también que ilumine sus corazones para que sepan cuál es la esperanza a la que los llamó y qué enorme es la riqueza de la herencia que él ha dado a los que son suyos.

19 Oro también para que comprendan el increíblemente inmenso poder con que Dios ayuda a los que creen en él. Ese poder es la fuerza grandiosa y eficaz 20 con que Dios levantó a Cristo de entre los muertos y lo sentó a su derecha en la gloria. 21 Dios puso a Cristo muy por encima de cualquier gobernante, autoridad, poder y dominio, y de cualquier otro nombre que se invoque, no sólo en este mundo sino también en el venidero. 22 Dios ha puesto todas las cosas a sus pies y lo hizo suprema cabeza de la iglesia. 23 Y la iglesia, que es su cuerpo, está llena de él, que llena también todo lo que existe.


Te invito a ver este Episodio en mi canal de YouTube. Te agradezco que te puedas suscribir y compartir en tus redes sociales.


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