top of page
untitled-0624.jpg
Buscar

El Sueño de Dios

Ha sido una semana muy especial. El viernes 25 de septiembre tuvimos el lanzamiento de nuestro primer sencillo Fortaleza.


Primeramente, doy gracias al Señor por abrir puertas para caminar en Su sueño para mi vida y familia. Agradezco el apoyo incondicional de mi esposo y el amor que a diario me expresa mi hijo Isaak Josué. Doy gracias al Señor por los amigos que Él ha añadido a nuestras vidas, que han sido de apoyo y ayuda en todo el proceso de producción y grabación. Omayra Martínez, Danny López y Lily Jimenez, sus vidas son un regalo y no imaginan cuánto nos ha impactado su humildad y genuina amistad, son un ejemplo de Fortaleza. También agradezco al Señor por mis hermanos: Alejandro Matías, creíste en el proyecto aun cuando no teníamos nada para comenzar, Samuel Fernández, nunca podré pagar el trabajo que realizas semanalmente en la edición de videos y manejo de las redes, sé que el Señor recompensará su dedicación, los amo, gracias por bendecirme. Gracias a toda nuestra familia y amigos nos Han apoyado con sus oraciones y expresiones de amor. Es mi oración que todos puedan vivir en la Fortaleza que sólo se encuentra en Jesús.


Estos últimos meses puedo decir que no he estado viviendo mi sueño, sino el sueño de Dios para mi vida y mi familia. Esto no quiere decir que porque vamos camino hacia el sueño de Dios todo ha sido fácil, nos hemos tenido que esforzar, hemos pasado por momentos de mucha angustia, momentos de derrumbes, de soledad, de tomar decisiones difíciles, pero hemos decidido mantener nuestro enfoque en la promesa de Dios, en el sueño de Dios.


A veces pensamos que el camino al sueño de Dios será sencillo alcanzarlo, que no pasaremos momentos de profunda angustia y de desasosiego. En la palabra de Dios vemos a un hombre, mejor conocido como José el soñador y cómo fue su camino hacia el sueño de Dios.


Aprendemos varias cosas sobre su vida.

  • José nunca renegó de Dios ni de su fe, ni del sueño de Dios ante la adversidad. Esto sólo se puede lograr colocando nuestra mirada en Jesús.

  • José paso momentos de extrema angustia (rechazo de sus hermanos, la amenaza de perder su vida, estar solo en una tierra extraña, ser vendido, trabajar como esclavo) pero su actitud ante la vida, lo llevaron a fortalecerse en Dios al punto de ver la manifestación de Su gracia en todo lo que emprendía. En cada momento de adversidad decide fortalecerte en Dios. No dejes que la angustia domine tu mente, tu corazón. El único que puede libertarte de la angustia y del manto de tristeza que provoca el dolor es Jesús. Vive en su verdad y permanecerás en libertad. Vivir en su fortaleza será notable aun para otros porque verán el favor de Dios sobre tu vida.

  • No perdió su identidad, aunque fue vendido como un esclavo, no vivía, ni pensaba como un esclavo, sabia quien era Su Dios y quien era él en el Señor. Cree en la identidad que has recibido como hijo de Dios, como heredero de las buenas promesas que están en Cristo Jesús.

  • El sueño de Dios era diferente al sueño de José. Su sueño fue interpretado inicialmente por lo que José conocía hasta ese momento, a su entorno. El sueño de Dios no era ponerlo sobre su familia, era preservar vidas, era preservar multitudes. El sueño De Dios nunca se tratará de ti, se trata de El y de impactar a otros para El.

  • Cada vez que José se acomodaba o no tenía espacio para crecer más, era movido a cambios. Dios no quiere que te estanques, Dios quiere que tú crezcas y que ayudes a otros a crecer. No te acomodes, esfuérzate, lucha por llegar. No todo será fácil. Dios hará lo imposible mientras tu haces lo posible.

  • Todo lo que enfrentó en su vida lo llevó al cumplimiento del sueño de Dios. Lo aprendido en su hogar, en casa de Potifar y en la cárcel, fueron herramientas, recursos para poder gobernar en Egipto. Todo lo que has vivido se tornará en bendición y serán las herramientas para desempeñar eficazmente el sueño de Dios.


Nunca será tarde para vivir el sueño de Dios. Por un momento yo dejé de soñar, yo misma enterré el sueño de Dios. Era controlada por mis inseguridades y por temores, era esclava, no tenía la identidad correcta. Cuando dejé de soñar, dejé de crecer, deje de esforzarme. Me conforme con la rutina que vivía y me acomodé. Descuide mi vida, hasta mi salud.

Hasta que fui confrontada con lo que estaba viviendo, tuve que tomar decisiones y vi la respuesta de Dios en mi vida y en mi familia.


Hoy canto que El es mi fortaleza porque El me sacó del hoyo de la destrucción, del lodo cenagoso; asentó mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos y puso en mi boca un cántico nuevo, un canto de alabanza a nuestro Dios (Salmo 40:1-3).


Es mi oración que hoy recibas del Señor nuevas fuerzas, su Fortaleza, que tengas el coraje y el valor para vivir el sueño de Dios para tu vida. ¡Sueña, Créelo y Acciona!

17 visualizaciones0 comentarios

Entradas recientes

Ver todo

Comments


bottom of page