top of page
Buscar

Camina sobre las Aguas



Es muy interesante ver que luego del milagro de la alimentación de los 5,000 hombres, sin contar mujeres y niños, nos cuenta el evangelio de Mateo capítulo 14 el relato cuando Jesús caminó sobre el mar.


Jesús hizo que sus discípulos subieran a la barca y se adelantaran, mientras Él despedía a la multitud (Mateo 14:22). Luego de despedir a la multitud, Jesús subió al monte a solas a orar, hasta que se hizo de noche. Mientras tanto, sus discípulos estaban a una gran distancia en medio de las aguas agitadas y luchando contra los vientos contrarios. En medio de esa madrugada tan difícil, Jesús se acerca a ellos caminando sobre las aguas turbulentas.


¡Qué escena! Los discípulos al verlo, se asustaron al punto de gritar de miedo. “¡Es un fantasma!” Si hubiera sido yo, les hubiera contestado: “¡Booooo!!!!!” Jesús rápidamente les gritó: “calma, no tengan miedo, soy yo.” En medio de esa confusión, Pedro, con impulsividad, le respondió a Jesús que si realmente era Él, que él también caminara sobre las aguas. La respuesta de Jesús fue “ven”. Pedro valientemente, salió de la barca y caminó sobre las aguas hacia Jesús, pero al percatarse de lo que estaba haciendo y de la inmensidad de las olas, sintió miedo, por no decir terror. Es en ese punto donde comienza a hundirse, clama y recibe la ayuda de Jesús.


En este momento escuchamos la célebre frase de Jesús: “Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?” Frase que a todos nos ha llevado a juzgar la fe de Pedro, pero ¿cuántos de nosotros hemos caminado sobre las aguas como él? ¿A qué realmente se refería Jesús?


Todos en algún momento luchamos entre la duda y el creer. Deseamos mantener la fe, pero la duda se asoma en nuestro caminar. Y creo que al igual que Pedro, muchas veces somos juzgados porque nos vemos ante los ojos de los demás hundiéndonos:

- En vez de ver que nuestra dudosa fe nos ha impulsado a salir de la barca a pesar de los vientos contrarios

- Que hemos tenido el deseo y el valor de caminar hacia Jesús, hacia Su voluntad

- Aunque seamos intimidados por las olas y el viento que se enfrenta, podemos clamar a alguien que nos va socorrer y va a extender su mano y no dejará que nuestras dudas ahoguen nuestra fe

- Que las palabras de Jesús son una motivación, si con tu pequeña fe haz logrado salir de la barca y caminar hacia mí, cuanto más si no hubiera dudas


Los discípulos habían sido testigos de un gran milagro, la alimentación de más de 5,000 personas, pero solo Pedro tuvo la osadía de caminar sobre las aguas. Muchos hoy en día somos testigos de los milagros de Jesús, pero no todos nos atrevemos a caminar sobre las aguas. No se trata de cuanta fe tengamos, se trata de cuanto valor tenemos en caminar a pesar de nuestras dudas, temores, inseguridades; que son esas olas y vientos contrarios que se experimentan cuando caminamos por fe y no por vista.


En mi caminar con Jesús, he experimentado momentos en donde mi fe se siente sólida, pero también he vivido momentos donde mi fe es titubeante, me he intimidado por los vientos contrarios y las olas me han mojado. En esos momentos he clamado al Señor, el cual no ha permitido que me hunda, sino que con amor y premura ha extendido su mano y me conduce a un lugar seguro, sus brazos.


El único discípulo que puede decir que caminó sobre las aguas a pesar de su poca fe, fue Pedro. Este mismo Pedro que a pesar de haber negado a Jesús 3 veces, tuvo a su cargo la primera predicación luego de haber recibido al Espíritu Santo en Hechos 2, con una cosecha de 3,000 almas para Cristo. Ese es el Pedro que los enfermos recibían sanidad solo con su sombra.


No sé, si al igual que yo, tienes una dudosa o pequeña fe, pero para caminar sobre las aguas será suficiente. Ante los retos, que son los vientos contrarios, los temores y las inseguridades que representan las olas, sal de la barca, da pequeños pasos aún con dudas. Si comienzas a hundirte, te van a socorrer. Dios te va a sorprender y vas a llegar hasta sus brazos, vas a llegar al lugar de Su voluntad.

19 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo
bottom of page